Cuba asfixiada
Cronología del ahogamiento gradual de una sociedad y un sistema
A mediados de octubre del año pasado, cuando se acercaba la fecha de mi viaje a México, tuve que decidir cuál sería el siguiente destino. Me inclinaba por uno de dos países: Honduras, donde podría seguir explorando el legado de los mayas en Centroamérica, o Cuba, donde podría conocer más la cultura del Caribe. Lo consulté con mis amigos más cercanos y me convencieron de ir a Cuba. “Vaya de una vez antes de que el país cambie más”, me dijeron. Lo que no sabían ellos, ni yo, es que el mes que decidí pasar en la isla iba a ser uno de los más convulsos, y quizás determinantes, de su historia reciente.
“Criminal ataque”, “viva la Libertad” y otras reacciones en América Latina a la ofensiva de EE.UU. en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro. BBC News Mundo. 3 de enero de 2026.
La detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la madrugada del sábado 3 de enero nos saca de golpe de las vacaciones y mete a América Latina en un nuevo contexto internacional. El gobierno del presidente Donald Trump detiene a Maduro con el argumento de ser el líder del Cartel de los Soles, un cartel del narcotráfico que investigadores sociales y medios de comunicación afirman que no existe (días después, la misma Justicia gringa tuvo que admitirlo). Maduro, sin embargo, es responsable de muchos crímenes, entre ellos robarse las elecciones presidenciales de 2024 y perseguir a la oposición. La detención arbitraria abre preguntas sobre lo que puede pasarle a otros países de la región. ¿Irá Trump también por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, de quien afirmó que es “un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”? ¿Qué hará con Cuba? Desde San Cristóbal de las Casas, en las montañas nubladas del sur de México, me pregunto si podré volar a La Habana el 2 de febrero.
Trump insta a Cuba a llegar a un acuerdo “antes de que sea tarde” tras advertir que “no habrá más petróleo ni dinero” provenientes de Venezuela. BBC News Mundo. 11 de enero.
Al tomar control de Venezuela, Trump decide cortar el suministro de petróleo a Cuba. El corte significa agudizar la crisis energética en la que está sumida la isla desde hace décadas y que en gran medida se debe a su dependencia de termoeléctricas obsoletas alimentadas por petróleo. Se estima que Cuba necesita 110.000 barriles diarios de petróleo y que sólo produce 40.000; el déficit debe ser cubierto por otros países, sobre todo Venezuela y México. En Cuba, más que en otras economías con matrices energéticas más diversas, modernas y renovables, el petróleo es una mercancía que está presente directa o indirectamente en toda actividad. Se usa para generar la energía que ilumina las calles, enciende los hogares, permite funcionar los negocios, a la vez que alimenta motores de motos, carros, “guaguas” y camiones. Cortar el suministro de energía a la economía es como cerrar la válvula de oxígeno a un paciente en cama. Una muerte lenta. ¿Cuál Cuba encontraré al llegar?
“Cuba no podrá sobrevivir”: 4 claves para entender cómo Trump está usando el petróleo para presionar al gobierno de la isla. BBC News Mundo. 31 de enero.
Días atrás, Trump firmó una orden ejecutiva que amenazó con imponer aranceles adicionales a los países que suministraran petróleo a Cuba. México, otro de los aliados históricos de la isla, ha quedado maniatado. Su presidenta Claudia Sheimbaum detuvo los envíos mexicanos de petróleo, pero mantuvo el envío de ayuda humanitaria. Según datos de la compañía belga Kpler, Cuba solo tendría petróleo para unos 15 o 20 días más. Ese periodo cubre la mitad de mi estancia en la isla... Al llegar, encuentro una imagen triste de La Habana: avenidas casi vacías un lunes por la tarde, edificios abandonados y en ruinas en calles principales, alumbrado público escaso en la noche de la Habana Vieja. ¿Me habré equivocado al venir? ¿Habré llegado demasiado tarde?
Cuba le comunicó a las aerolíneas que en 24 horas se queda sin combustible para aviones. Redacción Clarín. 8 de febrero.
Con la resaca aún viva tras la celebración de mi cumpleaños, me encuentro con una noticia que me deja frío: a partir del 9 de febrero, Cuba dejará de proporcionar combustible para los aviones que lleguen a la isla. ¿Qué consecuencias tendrá esta decisión? ¿Significa que se cancelarán los vuelos internacionales y que deberé quedarme en la isla por un tiempo indefinido? Con el paso de los días, las respuestas empiezan a llegar. Las aerolíneas de Canadá y Rusia han cancelado sus vuelos, una decisión dramática para la isla, pues ambos países aportan cerca del 40-45% de los turistas que buscan disfrutar de su eterno verano. Las aerolíneas de otros países deciden mantener los vuelos, ya sea tanqueando de más sus aviones o parando en algún aeropuerto cercano para abastecerse de combustible. Wingo, la aerolínea con la que volaré de regreso a Colombia, dice que mantendrá sus vuelos programados. Eso me da algo de tranquilidad, aunque sé que el mensaje viene con una nota al pie en tinta invisible que dice “por ahora mantendremos los vuelos” y que la decisión puede cambiar al modificarse el escenario actual. ¿Estará Trump tramando una nueva intervención militar?
Los residuos se acumulan en La Habana. DW | Economía. 9 de febrero.
Me impacta caminar por la calles de la Habana Vieja y Centro Habana. En muchos sectores se acumulan basuras y escombros, los huecos albergan agua maloliente, la gente orina en las esquinas, habitantes de calle duermen en los andenes, mucha gente se me acerca para tener una conversación artificial que siempre termina en lo mismo: ofrecer un servicio turístico (recorrido, restaurantes, sexo), vender algún producto (tabaco, ron, gorras de la Revolución) o pedir limosna (“Regáleme 100 pesos”). Siempre he odiado las conversaciones cortas con desconocidos y, bajo estas circunstancias, las evito mucho más. Me preocupa que mi actitud se interprete como grosera y que la gente a la que no le presto atención se venga contra mí. Sé que los cubanos son gente amable y pacífica, pero uno nunca sabe. Su extraña normalidad está demasiado alterada. Ahora, siento, puede pasar cualquier cosa. ¿Promoverá esta crisis el surgimiento de comportamientos agresivos en un país que históricamente se ha considerado seguro y tranquilo? De repente, me descubro un tanto paranóico, algo que no es habitual en mí.
“Cocinamos con carbón y leña para 3 familias del barrio”: cómo viven los cubanos el mayor racionamiento de combustible en décadas y en qué se parece al Periodo Especial. BBC News Mundo. 10 de febrero.
Un malestar empieza a crecer en mí: mientras experimento una calidad de viaje mucho mayor a la que tuve durante los cinco meses previos en Guatemala y México, los cubanos la están pasando mal, realmente mal. La prensa internacional habla de recortes diarios de energía de 8, 12, 20 horas en algunas zonas del país, gente cocinando con leña, niños yendo al colegio sin nada en el estómago, gente perdiendo horas esperando la “guagua” o caminando distancias largas. Entre tanto, en mi burbuja turística, en mi situación de privilegio, tengo energía 23 o 24 horas al día, como langosta con arroz moro, ensalada y mojito, tengo acceso a internet todo el tiempo, un internet que, aunque precario, lento, con muchas páginas bloqueadas, me permite comunicarme con mi gente, acceder a redes sociales y teletrabajar. Quisiera hacer algo por los cubanos, ayudarlos, pero no puedo hacer mucho más que apoyar la economía con mis gastos de turista. Aunque no es mucho, es más de lo que aportan quienes siguen la evolución de las noticias desde afuera.
Un incendio afectó las instalaciones de una refinería de petróleo de La Habana en medio de la grave crisis energética en Cuba. BBC News Mundo. 14 de febrero.
El petróleo escasea y ahora se quema. Se malgasta. Se desperdicia. El primer pensamiento que me llega es “¡qué mala suerte tiene esta gente!” El segundo, alimentado por las redes sociales y mi mente ansiosa, es una pregunta: “¿fue un accidente o un atentado?” Al día siguiente de la intervención militar en Venezuela, Trump declaró que “Cuba está lista para caer”, insinuando con ello —¿o dejando claro?— que el golpe del 3 de enero era el primer movimiento de una jugada mucho mayor: la caída del chavismo en Venezuela y del socialismo en Cuba. ¿Será este incendio la antesala a una acción militar gringa en Cuba? ¿Debería adelantar mi vuelo para salir antes de que todo estalle? ¿Saldrán los cubanos a protestar a las calles y atacar a los que tienen más? Caigo en la cuenta de que estoy demasiado atento a las noticias y que esa sobreinformación, muchas veces sesgada y malintencionada, me está afectando. Compruebo, además, lo afinado que está el algoritmo de Instagram, una de mis fuentes principales de información: cada vez que abro la red social, me sale una noticia preocupante sobre Cuba. Sé que la situación es grave, pero no tanto como el apocalipsis que muestra el feed. ¿O estaré equivocado? ¿Acaso la realidad “real” es esa y yo vivo en una realidad “maquillada” por los artificios del turismo? Ya no sé qué pensar. Debo calmarme.
“La Habana Vieja está vacía. Todo parece muerto”: cómo se agudizó el declive del turismo en Cuba y qué impacto tiene. BBC News Mundo. 24 de febrero.
Las calles de la Habana Vieja y Centro Habana están más vacías de visitantes que cuando llegué hace casi tres semanas, un momento en que ya éramos pocos. En muchos de los restaurantes de la zona turística soy el único cliente mientras como. El colapso del turismo es un golpe durísimo para la economía de la isla y el bolsillo de sus habitantes. Tras la caída del muro de Berlín en 1989, se acabó el apoyo de la extinta Unión Soviética a Cuba y la isla tuvo que tratar de valerse por sí misma en lo que se llamó el Periodo Especial. Papi dejó de girar cada mes y el niño consentido se dio cuenta de que no era autosuficiente, aunque ya era adulto. El turismo entonces emergió como una posible solución y en algunos momentos ayudó bastante. Los cubanos sienten que esta crisis es distinta de las anteriores, quizás más dura, más desesperanzadora, porque durante el gobierno de Barack Obama (2009-2017) el bloqueo de los Estados Unidos se aligeró y hubo una bonanza inusitada del turismo que les permitió vivir mejor pero que explotó con las medidas restrictivas del primer gobierno de Trump (2017-2021) y la pandemia del Covid-19 (2020-2021). La situación de ahora es tan crítica que algunos cubanos la sienten más difícil que la del Periodo Especial. ¿Cómo será caer más bajo de lo que se creía era el fondo?
“Cada día es la misma hambre, la misma miseria”: por qué la Revolución cubana enfrenta su mayor amenaza hasta la fecha. BBC News Mundo. 4 de marzo.
El día de mi vuelo de regreso a casa me sorprende con una sensación agridulce: me siento feliz de volver a Colombia (este viaje internacional ha sido más difícil de lo que anticipé) y a la vez triste por dejar Cuba (a pesar de todo, he sido feliz durante este mes en la isla). Al aterrizar en Bogotá, tras un viaje de casi seis horas que incluyó una parada en Jamaica para abastecer al avión de gasolina, me encuentro con una noticia que siempre temí leer mientras estuve en Cuba: “Apagón nacional”. Un nuevo daño en una termoeléctrica dejó sin energía a todo el país. Paula, una colombiana que me acogió en su grupo de amigos y me ayudó a moverme con mayor ligereza en La Habana, me dice que su barrio ha estado sin energía desde la mañana. No importó que su apartamento estuviera al lado de hospitales y centros de salud. Hoy, 4 de marzo, se democratizó el corte de energía, lo sufrieron todos, residentes, visitantes y enfermos. ¿Será el inicio de una nueva etapa de la crisis? Es difícil saberlo. Si algo he aprendido en Cuba es que cada una de sus crisis es peor que la anterior y que muchas veces han vivido, y sobrevivido, “el fin del mundo”.
Para seguir explorando la crisis de Cuba
Escucha los episodios que El hilo, el podcast de noticias latinoamericanas a profundidad de ‘Radio Ambulante Estudios’, le ha dedicado a la isla. En particular, te recomiendo: “Cuba: la isla de la fantasía, la tierra de la desesperación”, “Cuba: la generación que la revolución dejó envejecer sola” y “Cuba, entre el miedo y el hartazgo”.
Escucha los episodios que Radio Ambulante, el podcast de crónicas sobre Latinoamérica y su gente de ‘Radio Ambulante Estudios’, ha publicado sobre la isla en esta playlist curada por ellos. Mis favoritos son: “Toy Story” y “La maleta cubana”.
No es el fin del mundo es mi podcast favorito para conocer y entender el contexto internacional. El equipo de ‘El Orden Mundial’ ha dedicado varios episodios a Trump y sus medidas, así como a Cuba y Venezuela. Para dar más contexto a lo que te conté en el mensaje, escucha: “La nueva Doctrina Monroe”, “Maduro ha caído: ¿qué busca Trump en Venezuela?“ y “Cuba: la historia de la revolución en el Caribe”.
‘Quietud y Movimiento’ es un entramado de historias sobre viajes, cultura y tecnología desde la perspectiva de un nómada digital. Puedes consultar el archivo completo y leer otros de mis trabajos en el laboratorio creativo Peces fuera del agua. También puedes seguirme en Instagram. ¡Gracias por acompañarme en este viaje!








Soy nueva en la aplicación y me salió este post mientras buscaba qué información se manejaba sobre mi país aquí. Soy cubana y vivo dentro de la isla, así que hablo con la base que la experiencia y 21 años de vida me dan.
Lamento decirle que con el turismo no apoya al pueblo, solo a la dictadura que nos oprime. Entiendo perfectamente que los turistas no puedan ver la realidad del país y que la mayoría carece de conocimiento sobre el tema. En mi país, la miseria no es consecuencia de un bloqueo; eso se llama embargo financiero y está justificado. La miseria aquí es culpa del PCC, de su mal uso de los recursos, de destruir los centrales, eliminar la propiedad privada y despilfarrar el dinero del pueblo en mansiones y caprichos para los hijos de la cúpula.
Por otro lado, los apagones que vio ya se vivían incluso antes de las recientes restricciones de Estados Unidos. La delincuencia que se ha generado a partir de la miseria nadie la controla; pero si pones un cartel contra el gobierno, te aseguro que aparecerán la policía y el combustible de inmediato.
Esto no es un comentario con odio ni mucho menos; es solo un intento de dar voz a los miles de cubanos que estamos dentro, que protestamos y que no nos dejamos adoctrinar. Es por nuestros presos políticos, nuestras familias divididas y por esta tierra, que no pertenece a los Castro, aunque ellos la tengan secuestrada.
Quizá de tus entradas más potentes de los últimos meses. La lectura me dejó un nudo en la garganta y el pecho. Me quedé pensando si no estaré siendo muy egoísta al tener en la cabeza mis preocupaciones privilegiadas. De sentirme tan lejos que haga tanto sufrimiento tan ajeno. Me duele la desolación del lugar que interpreto de tus palabras, y entiendo tu paranoia y algo de miedo. La violencia y ataque contra la humanidad por parte de los señoros nos están aniquilando, en todas partes, sin excepción. Gracias por llevarnos un rato a Cuba, y trabajar nuestra empatía, estemos donde estemos.